Elegir un armazón no debería ser una apuesta. Hay combinaciones que quedan naturalmente bien y otras que no, y la mayoría de las veces tiene que ver con la forma de la cara. No es una regla rígida — el estilo personal siempre importa — pero es un buen punto de partida para no dar vueltas de más.
Acá te explicamos las formas de cara más comunes y qué tipo de armazón suele funcionar mejor en cada caso.
Cara ovalada
Es la forma considerada más versátil. El óvalo tiene la frente levemente más ancha que la mandíbula, con el mentón suavemente redondeado. Si tu cara es así, prácticamente cualquier armazón te va a quedar bien.
Lo único que conviene evitar son los marcos demasiado grandes que tapen los pómulos o que bajen más de lo que debería el centro visual del lente. Dentro de eso, tenés libertad total para elegir por estilo.
Cara redonda
La cara redonda tiene mejillas anchas y líneas curvas bastante parejas en todo el contorno. Los armazones que mejor funcionan son los rectangulares o angulares: le dan estructura a la cara y la hacen lucir más alargada.
Conviene evitar marcos redondos o muy pequeños, que tienden a acentuar la redondez. Algo con un poco de ángulo en las esquinas superiores hace una diferencia notable.
Cara cuadrada
Frente ancha, mandíbula marcada y ángulos definidos. Acá la idea es suavizar un poco esas líneas, así que los armazones redondeados u ovales funcionan muy bien. Los marcos sin aro (tipo "rimless") también son una buena opción porque dan una apariencia más liviana.
Lo que no ayuda son los marcos cuadrados o angulares que repiten la forma de la cara en lugar de complementarla.
Cara en forma de corazón
Frente ancha que se va angostando hacia un mentón más fino y puntiagudo. El objetivo es equilibrar la parte inferior con la superior. Los armazones con parte inferior más ancha o redondeada ayudan a lograr ese equilibrio. Los aviadores (teardrop) también quedan muy bien en este tipo de cara.
Los marcos con mucho detalle en la parte superior tienden a cargar visualmente una zona que ya es la más prominente, así que mejor evitarlos.
Cara alargada
Más larga que ancha, con frente, pómulos y mandíbula de ancho similar. Los armazones grandes y anchos son los aliados acá: dan la sensación de acortar visualmente la cara. Los marcos con puente bajo también ayudan a ese efecto.
Los marcos angostos o muy pequeños acentúan el largo, así que no son la mejor opción para este tipo de cara.
Más allá de la forma: lo que también importa
La forma de la cara es una buena guía, pero no es lo único. Hay dos cosas que en nuestra experiencia marcan tanto la diferencia como el modelo:
- El ajuste. Un armazón que no está bien ajustado se corre, aprieta o cuelga. No importa qué tan bien se vea en el expositor — si no queda cómodo en tu cara, no va a funcionar. Por eso siempre recomendamos probarse varias opciones y no apurarse.
- El peso. Los materiales livianos (acetato fino, titanio) hacen una gran diferencia en el uso diario, especialmente si usás los lentes muchas horas. Un armazón pesado termina siendo un problema aunque quede bien visualmente.
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Y por supuesto: el gusto personal. Estas son sugerencias, no mandatos. Más de una vez un cliente eligió algo que "según las reglas" no correspondía y quedó perfecto porque le daba personalidad. La guía sirve para arrancar, pero la última palabra la tenés vos.